Principales impuestos de los autónomos en España.

Escrito por Javier Gradín

Como autónomo es fundamental saber qué impuestos tienes que pagar y cuándo.

Impuestos de los autónomos en España: cuáles son y cuándo se pagan

Si eres autónomo o estás pensando en darte de alta, una de las primeras dudas que probablemente tengas es qué impuestos tiene que pagar un autónomo en España. Es fundamental saber qué impuestos pagan los autónomos para evitar sorpresas y gestionar bien tus obligaciones.

Aunque a primera vista pueda parecer complicado, la realidad es que lo es. No nos vamos a engañar. Pero en BeTax estamos para ayudarte, a entenderlos y a cumplir con ellos.

Las obligaciones fiscales de la mayoría de los autónomos se concentran fundamentalmente en dos impuestos: el IRPF y el IVA. A ellos pueden añadirse otras declaraciones dependiendo de la actividad, de los gastos que tengas o de si realizas operaciones con clientes o proveedores extranjeros. Pero los fundamentales son esos modelos 130 y 303 que, o ya te suenan, o acabarán sonándote

En esta guía te explicamos cuáles son los principales impuestos de un autónomo, qué modelos se presentan y cuándo hay que hacerlo.

¿Qué impuestos paga un autónomo en España?

Los dos principales impuestos que pagan los autónomos son:

  • IRPF (Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas): Este impuesto se paga por el beneficio que obtiene el autónomo en su trabajo, por lo que, para calcularlo tenemos que saber cuánto hemos ingresado por nuestra actividad, y cuánto hemos gastado en ella.
  • IVA (Impuesto sobre el Valor Añadido): Es un impuesto sobre el consumo que el autónomo, con carácter general, repercute a sus clientes. El tipo general es del 21 %, aunque existen tipos reducidos, actividades exentas y operaciones en las que, por las reglas de localización, no se repercute IVA español.

Sin embargo, dependiendo de tu situación, también puedes tener que presentar declaraciones relacionadas con retenciones, operaciones intracomunitarias, alquileres u otras obligaciones fiscales.

Es importante distinguir estas obligaciones tributarias de la cuota de autónomos. La cotización al RETA se paga a la Seguridad Social y no es un impuesto, aunque sí es uno de los principales costes que debes tener en cuenta cuando trabajas por cuenta propia, y que, como ya mencionamos en otras entradas, es un gasto deducible.

IRPF de los autónomos: modelo 130

En el IRPF es el principal impuesto que paga un autónomo en España. Se trata de un porcentaje del beneficio obtenido mediante su actividad económica.

Como regla general, el IRPF no se calcula simplemente sobre todo lo que facturas, sino sobre el rendimiento de la actividad.

De forma simplificada:

Ingresos – gastos fiscalmente deducibles = rendimiento de la actividad

Por ejemplo, si durante un periodo has obtenido 20.000 € de ingresos y tienes 6.000 € de gastos fiscalmente deducibles, el rendimiento previo sería de 14.000 €.

¿Qué es el modelo 130?

El modelo 130 es el modelo mediante el que muchos autónomos realizan pagos fraccionados del IRPF a lo largo del año. Esto quiere decir que es una especie de adelanto de la declaración de la renta.

Como referencia, en estimación directa el modelo 130 parte, con carácter general, de un 20 % del rendimiento neto acumulado, aunque posteriormente se aplican los ajustes, pagos anteriores y retenciones que correspondan. Aquí pueden descontarse otros conceptos que generalmente suelen dejarse para la declaración de la renta, como las amortizaciones acumuladas de tus bienes de inversión y los gastos de difícil justificación.

Por tanto, ese 20 % no es necesariamente el impuesto definitivo que vas a pagar.

La liquidación final del IRPF se realiza posteriormente mediante la declaración anual de la renta, donde se tienen en cuenta el conjunto de tus rentas, circunstancias personales, reducciones, deducciones y pagos a cuenta.

¿Todos los autónomos presentan el modelo 130?

No.

Entre otras excepciones, los profesionales no están obligados a efectuar pagos fraccionados por su actividad profesional cuando, en el año natural anterior, al menos el 70 % de los ingresos de la actividad estuvieron sometidos a retención o ingreso a cuenta.

En el año de inicio de la actividad, este porcentaje se determina teniendo en cuenta el propio periodo correspondiente.

Por eso puedes encontrarte con autónomos que presentan IVA trimestralmente pero no presentan el modelo 130.

Retenciones de IRPF en las facturas

Otro concepto que suele generar confusión es la retención de IRPF que algunos profesionales incluyen en sus facturas.

La retención no es un impuesto adicional.

Cuando corresponde practicarla, una parte del importe de la factura no te la paga directamente el cliente, sino que este tiene que ingresarla en Hacienda a tu nombre como pago a cuenta de tu IRPF. Esta cantidad también se descuenta de lo que debas pagar entre abril y junio en tu declaración de la renta.

Por ejemplo, determinados profesionales aplican con carácter general una retención del 15 %, existiendo un tipo reducido del 7 % para profesionales de nuevo inicio durante el año de inicio de la actividad y los dos siguientes, siempre que se cumplan los requisitos establecidos legalmente.

Estas cantidades se tendrán posteriormente en cuenta al calcular el resultado de tu declaración de la renta.

IVA de los autónomos: modelo 303

El IVA es, junto con el IRPF, uno de los principales impuestos de los autónomos en España

En la mayoría de las actividades, cuando emites una factura debes añadir el tipo de IVA correspondiente. El tipo general es actualmente del 21 %, aunque existen operaciones sometidas a tipos reducidos y actividades que pueden estar exentas.

Hay además muchos casos que son dudosos y dependen de las circunstancias del caso o de cómo se preste el servicio. En BeTax te ayudamos a comprobar si tu actividad debe llevar IVA o no y a regularizar las situaciones que no se hayan declarado correctamente.

El IVA que cobras a tus clientes se denomina IVA repercutido.

Al mismo tiempo, cuando compras bienes o contratas servicios relacionados con tu actividad pagas una cantidad de IVA. Cuando se cumplen los requisitos para poder deducirlo, hablamos de IVA soportado deducible.

La lógica básica de la liquidación es:

IVA repercutido – IVA soportado deducible = resultado de la liquidación

Si durante un trimestre has repercutido 2.500 € de IVA a tus clientes y tienes 1.000 € de IVA soportado deducible, la liquidación, de forma simplificada, daría como resultado 1.500 € a pagar por el autónomo por este impuesto.

Si por el contrario resulta que soportas más IVA del que tus clientes te pagan, puedes ir compensando lo que sobre hasta la declaración de enero. Ahí podrás solicitar la devolución del IVA que haya quedado pendiente de compensar.

¿Qué es el modelo 303?

El modelo 303 es la declaración utilizada para liquidar periódicamente el IVA.

Para la mayoría de los autónomos, se presenta trimestralmente.

Es importante recordar que el IVA cobrado a tus clientes no debe considerarse realmente un ingreso propio. Salvo las cantidades que puedas compensar mediante el IVA soportado deducible, tendrás que ingresarlo posteriormente en Hacienda.

Una buena práctica es reservar periódicamente el IVA cobrado para evitar problemas de liquidez cuando llegue el momento de presentar el trimestre.

¿Todos los autónomos tienen que cobrar IVA?

No.

Existen actividades y operaciones que pueden estar exentas de IVA. Es frecuente encontrar exenciones, por ejemplo, en determinados servicios sanitarios, educativos, financieros o de seguros, siempre que se cumplan los requisitos establecidos en la Ley del IVA.

Por eso, antes de empezar a facturar, es importante determinar correctamente si tu actividad lleva IVA y qué tipo debes aplicar.

Que una actividad esté exenta de IVA tampoco significa que esté exenta de IRPF. Son impuestos diferentes y deben analizarse por separado.

Retenciones por alquiler: modelo 115

Entre los impuestos y obligaciones fiscales de un autónomo también pueden encontrarse las retenciones por el alquiler de su local u oficina. Si eres autónomo y desarrollas tu actividad en un local u oficina alquilados, es posible que tengas que practicar una retención sobre el alquiler.

Cuando exista esta obligación, el autónomo deberá ingresar periódicamente esas retenciones mediante el modelo 115.

Posteriormente, deberá presentarse también el correspondiente resumen anual mediante el modelo 180.

No todos los alquileres generan esta obligación, por lo que conviene revisar las características concretas del contrato y del inmueble.

Retenciones a profesionales y trabajadores: modelo 111

También puedes tener que presentar el modelo 111 si, en el desarrollo de tu actividad, pagas a otros profesionales con retención.

Por ejemplo, puede ocurrir cuando:

  • tienes trabajadores contratados;
  • pagas facturas de otros profesionales sujetas a retención;
  • satisfaces otras rentas sometidas a retención que deban declararse mediante este modelo.

En estos casos, el autónomo actúa como retenedor: descuenta una parte del importe que debe pagar y posteriormente la ingresa en Hacienda. Es la otra cara de la situación que mencionábamos antes cuando emites factura con retención.

Estas retenciones se resumen anualmente mediante el modelo 190.

Operaciones con otros países de la Unión Europea: modelo 349

Los impuestos de un autónomo que trabaja con clientes extranjeros pueden tener algunas particularidades.

Si tienes clientes o proveedores en otros países de la Unión Europea, tus obligaciones fiscales pueden cambiar.

Determinadas operaciones intracomunitarias requieren estar inscrito en el Registro de Operadores Intracomunitarios (ROI) y disponer de un NIF-IVA válido. Si requieres de un número IVA válido para esto, desde BeTax podemos encargarnos de conseguirlo.

Además, determinadas entregas, adquisiciones y prestaciones de servicios intracomunitarias deben declararse mediante el modelo 349.

Este es un punto especialmente importante para autónomos que trabajan por Internet y prestan servicios a empresas extranjeras.

Que tu cliente esté fuera de España no significa automáticamente que una factura deba llevar o no IVA. El tratamiento dependerá, entre otros factores, del país del cliente, de si es empresario o consumidor y de la naturaleza de la operación.

¿Qué impuestos presenta y paga un autónomo cada trimestre?

Los impuestos de los autónomos no son iguales en todos los casos: no existe un único conjunto de modelos aplicable a todos los trabajadores por cuenta propia.

Dependiendo de la actividad y de las circunstancias particulares, entre las declaraciones trimestrales más habituales encontramos:

Modelo¿Para qué sirve?
Modelo 130Pago fraccionado del IRPF en estimación directa
Modelo 303Liquidación del IVA
Modelo 111Retenciones de trabajadores, profesionales y determinadas rentas
Modelo 115Retenciones por determinados alquileres
Modelo 349Declaración de determinadas operaciones intracomunitarias

Además, existen otras declaraciones y regímenes especiales que pueden resultar aplicables en situaciones concretas.

Por eso, cuando te das de alta como autónomo es fundamental configurar correctamente tus obligaciones fiscales ante Hacienda. Presentar modelos que no corresponden genera trabajo innecesario, pero dejar de presentar una declaración a la que estabas obligado puede dar lugar a requerimientos, recargos o sanciones.

¿Cuándo se presentan los impuestos trimestrales de los autónomos?

Como regla general, los autónomos que presentan declaraciones trimestrales tienen cuatro periodos de liquidación:

  • Primer trimestre: abril.
  • Segundo trimestre: julio.
  • Tercer trimestre: octubre.
  • Cuarto trimestre: enero del año siguiente.

Los plazos concretos dependen de cada modelo, del ejercicio y de la forma de pago elegida.

Además, durante los primeros meses del año pueden existir declaraciones informativas o resúmenes anuales, mientras que la declaración de la renta correspondiente al ejercicio anterior se presenta durante la campaña anual de IRPF.

¿Cuánto guardar para pagar los impuestos como autónomo?

Calcular cuánto dinero debes reservar para pagar tus impuestos como autónomo depende de varios factores. No existe un porcentaje que funcione para todos los autónomos.

La cantidad que deberías reservar depende de factores como:

  • tus ingresos y gastos;
  • el margen de beneficio de la actividad;
  • si tus facturas llevan retención;
  • el tipo de IVA aplicable;
  • otras rentas que obtengas durante el año;
  • tus circunstancias personales y familiares.

Para calcular cuánto reservar para los impuestos como autónomo hay que diferenciar, sobre todo, entre IVA e IRPF.

El IVA repercutido es una cantidad que normalmente recaudas del cliente para posteriormente liquidarla con Hacienda. El IRPF, en cambio, grava tu renta y su coste definitivo dependerá del resultado global de tu declaración.

Por ello, más que aplicar un porcentaje genérico sobre toda la facturación, es recomendable realizar una previsión fiscal periódica.

Veamos con un ejemplo cómo se calculan los principales impuestos de un autónomo durante un trimestre:

Ten en cuenta que el IRPF trimestral supone un 20% de tus beneficios acumulados, mientras que el IVA es una operación más sencilla de resta. Si en un trimestre prevés obtener 3.000€ de beneficio, cuenta con pagar unos 600€ en concepto de IRPF, si son 10.000€ los que crees que obtendrás, aparta 2.000€.

Para el IVA, simplemente resta a la cantidad de IVA que te pagarán tus clientes, la que vas a soportar en gastos deducibles.

¿Qué gastos puede deducirse un autónomo?

Los gastos deducibles tienen una incidencia directa en algunos de los principales impuestos de los autónomos, especialmente en el IRPF. Son especialmente importantes porque pueden reducir el rendimiento de la actividad sobre el que posteriormente se calcula el IRPF.

Sin embargo, que hayas pagado algo no significa automáticamente que sea deducible.

Con carácter general, para considerar fiscalmente deducible un gasto debe estar vinculado con la actividad económica, encontrarse adecuadamente justificado y cumplir los requisitos de registro e imputación establecidos por la normativa, como ya hemos explicado anteriormente en la web de BeTax.

Entre los gastos habituales podemos encontrar software, asesoría, material profesional, determinados suministros, seguros, formación relacionada con la actividad o equipos informáticos.

No obstante, algunos gastos tienen reglas específicas y otros —como vehículos, vivienda, comidas o determinados gastos compartidos entre la vida profesional y personal— requieren especial cautela.

¿Qué ocurre con los impuestos en la declaración de la renta?

Los pagos realizados durante el año no sustituyen a la declaración anual del IRPF.

En la declaración de la renta se calcula finalmente cuánto IRPF corresponde pagar teniendo en cuenta el conjunto de las rentas obtenidas durante el ejercicio.

Los pagos fraccionados realizados mediante el modelo 130 y las retenciones que hayas soportado funcionan como pagos a cuenta.

Por ello, la declaración puede salir:

  • a pagar, si los pagos anticipados fueron inferiores a la cuota resultante;
  • a devolver, si anticipaste más de lo que finalmente correspondía;
  • o con un resultado reducido si las cantidades anticipadas se aproximaron al impuesto definitivo.

Ejemplo sencillo de impuestos de un autónomo

Imagina un profesional que durante un trimestre factura:

10.000 € + 2.100 € de IVA

y tiene:

3.000 € de gastos + 630 € de IVA deducible.

A efectos de IVA, el cálculo simplificado sería:

2.100 € de IVA repercutido – 630 € de IVA soportado deducible = 1.470 €

Por otro lado, a efectos del IRPF habría que determinar el rendimiento de la actividad:

10.000 € de ingresos – 3.000 € de gastos = 7.000 € de rendimiento = 1.400 € en el Modelo 130.

A partir de ahí se calcularía, cuando proceda, el correspondiente pago fraccionado del IRPF teniendo en cuenta las reglas del modelo 130 y los pagos y retenciones que resulten aplicables.

Este ejemplo muestra por qué IVA e IRPF no deben confundirse: aunque ambos formen parte de las obligaciones fiscales del autónomo, funcionan de manera completamente diferente.

Más preguntas frecuentes sobre los impuestos de los autónomos

¿Un autónomo paga impuestos aunque facture poco?

Depende de su resultado y de las obligaciones fiscales que tenga asignadas. Facturar poco no elimina automáticamente la obligación de presentar las declaraciones correspondientes.

¿Tengo que presentar el modelo 130 si mis facturas llevan retención?

No necesariamente. Los profesionales pueden quedar excluidos de la obligación de efectuar pagos fraccionados cuando se cumpla el porcentaje mínimo de ingresos sometidos a retención establecido por la normativa.

¿Tengo que presentar IVA si no he facturado nada?

Si estás dado de alta y tienes obligación de presentar el modelo 303, generalmente deberás presentar la declaración aunque durante ese periodo no hayas tenido operaciones. En este caso lo presentarías a cero en todos los campos y no generaría obligación de pago.

¿El IVA que cobro es mío?

No debe considerarse como tal. El autónomo recauda el IVA repercutido y posteriormente lo liquida con Hacienda, pudiendo deducir el IVA soportado que cumpla los requisitos legales.

¿La cuota de autónomos es un impuesto?

No. La cuota de autónomos es una cotización a la Seguridad Social. Fiscalmente, las cotizaciones satisfechas por el autónomo tienen la consideración de gasto deducible para determinar el rendimiento de su actividad.

Cómo controlar tus impuestos como autónomo desde el primer día

La fiscalidad de un autónomo no consiste únicamente en presentar cuatro declaraciones al año. Una buena gestión implica registrar correctamente los ingresos y gastos, conservar las facturas, controlar el IVA y anticipar cuánto tendrás que pagar de IRPF.

Además, las obligaciones pueden cambiar considerablemente dependiendo de la actividad: no tiene las mismas obligaciones fiscales un diseñador que trabaja para empresas españolas que un profesional sanitario con una actividad exenta de IVA o un autónomo que presta servicios a empresas de otros países de la Unión Europea.

Controlar los impuestos como autónomo desde el primer día evita sorpresas cuando llegan las declaraciones trimestrales.

En BeTax podemos ayudarte a gestionar tus impuestos como autónomo, revisar qué modelos debes presentar y resolver las particularidades fiscales de tu actividad para que sepas desde el principio qué tienes que declarar, cuándo y por qué.

Por Javier Gradín, asesor fiscal en BeTax

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